CRISTÍN : EL NARRADOR INFANTIL
Cristín era un chico que recién acababa de hacer la Primera
Comunión, tenía devoción católica y le preocupaba que nadie se interesaba por
los sitios históricos y naturales; por eso los días sábados y domingos cuando
venían visitantes a su pueblo se instalaba en el altozano de la Iglesia con el
fin de ejercer su papel de narrador infantil, se ganaba así unos churupitos
para la compra de sus golosinas que compartía con sus hermanos. Ofrecía sus
servicios acercándose con decisión y comenzaba su relato sin que le
preguntaran: “Este templo fue bendecido definitivamente el 14 de septiembre de
1791 por el Padre Juan José Álvarez de Lugo”, para saber estos detalles Cristin
tuvo que documentarse de un librito que
decía Turmero - Documentos Inéditos. Desde
el altozano señalaba la fachada del histórico templo e indicaba “en lo alto se aprecia a la patrona Virgen de
Candelaria y a los lados a San Tiburcio y Santa Ana, los copatrones”. Haciendo
alarde de sus conocimientos les explicaba que “en los pequeños nichos se
observan los signos de la pasión de Jesucristo, vean el azote, los clavos, el
martillo y hasta la vara para humedecer sus labios, y también la lanza que traspasó su corazón,
ninguna Iglesia tiene una fachada como esta”. Mientras los turistas permanecían
boquiabiertos mirando hacia el cielo azul, seguía su narración, “Vean la corona
de espinas”. Uno de los visitantes le pregunta quién fue el autor de dicha
fachada, a lo cual Cristín les refirió que “se desconoce al autor”. Siguió su recitación
y les indicó con su dedo índice que “también se observa el símbolo de la
Eucaristía con un tabernáculo y dos candelabros, así como el cáliz”. Finalmente
les dice que los indígenas están representados en estatuas individuales. Cristín
les señala el campanario y el reloj. Les invita a pasar al interior del templo,
ingresando por la nave izquierda, allí no podía hablar ¡chsss!, solo señalar y
en voz murmurar algo, les muestra la Gruta de la Virgen de Lourdes, con velas
encendidas en el piso, que significaban las Ánimas benditas del Purgatorio; les
señalo una entrada que daba al sótano y que fue un cementerio “susto”. Más
adelante se paró frente a la capilla de la Virgen de Coromoto que se comunica
con la Casa Parroquial. Se paraba frente a las imágenes de las Vírgenes, La
Merced, la del Carmen, la Inmaculada Concepción, y la
capilla del Santísimo Sacramento del Altar, con bancos y lámparas que producían
una luz tenue que estimulaban a la oración en silencio. Al final de la nave el
altar de Cristo y la Virgen de la Dolorosa. En la nave central, estaba el altar
mayor con el Sagrario y la Custodia, arriba la Virgen de Candelaria donada en
los primeros años del siglo pasado por el Presidente del Estado Aragua, a los
laterales los co patronos Santa Ana y San Tiburcio, en la cúpula resaltaban
pinturas al óleo. La Sacristía detrás del altar mayor; así como un depósito de
urnas”Uyuyui”.
En el altar del ala derecha estaba San José y la Virgen
María, por el pasillo estaba la Imagen de San Antonio de Padua, el Sagrado
Corazón de Jesús, la Santísima Trinidad, San Francisco de Asís y El Nazareno. A la entrada por el portón derecho estaba el bautisterio
con la pila bautismal y un Ángel en bronce puro donado por el Presidente Guzmán
Blanco. Se destacaba un óleo sobre la pared de Juan el Bautista y Jesús
recibiendo el bautizo en el Jordan. La iglesia está adornada con lámparas en sus tres naves.
El pulpito ubicado en la columna central a mano izquierda. Dos confesionarios,
uno en cada lado. Arriba se observa la inscripción JHS y los vitrales de
colores. En la parte alta a la entrada esta la sala de música con un órgano de
viento.
Al finalizar el recorrido, la familia daba la propina a
Cristín, el narrador infantil.

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