sábado, 8 de octubre de 2022

CRISTÍN : EL NARRADOR INFANTIL - N.G.RODRIGUEZ

CRISTÍN : EL NARRADOR INFANTIL

Cristín era un chico que recién acababa de hacer la Primera Comunión, tenía devoción católica y le preocupaba que nadie se interesaba por los sitios históricos y naturales; por eso los días sábados y domingos cuando venían visitantes a su pueblo se instalaba en el altozano de la Iglesia con el fin de ejercer su papel de narrador infantil, se ganaba así unos churupitos para la compra de sus golosinas que compartía con sus hermanos. Ofrecía sus servicios acercándose con decisión y comenzaba su relato sin que le preguntaran: “Este templo fue bendecido definitivamente el 14 de septiembre de 1791 por el Padre Juan José Álvarez de Lugo”, para saber estos detalles Cristin  tuvo que documentarse de un librito que decía Turmero - Documentos Inéditos.  Desde el altozano señalaba la fachada del histórico templo e indicaba  “en lo alto se aprecia a la patrona Virgen de Candelaria y a los lados a San Tiburcio y Santa Ana, los copatrones”. Haciendo alarde de sus conocimientos les explicaba que “en los pequeños nichos se observan los signos de la pasión de Jesucristo, vean el azote, los clavos, el martillo y hasta la vara para humedecer sus labios,  y también la lanza que traspasó su corazón, ninguna Iglesia tiene una fachada como esta”. Mientras los turistas permanecían boquiabiertos mirando hacia el cielo azul, seguía su narración, “Vean la corona de espinas”. Uno de los visitantes le pregunta quién fue el autor de dicha fachada, a lo cual Cristín les refirió que “se desconoce al autor”. Siguió su recitación y les indicó con su dedo índice que “también se observa el símbolo de la Eucaristía con un tabernáculo y dos candelabros, así como el cáliz”. Finalmente les dice que los indígenas están representados en estatuas individuales. Cristín les señala el campanario y el reloj. Les invita a pasar al interior del templo, ingresando por la nave izquierda, allí no podía hablar ¡chsss!, solo señalar y en voz murmurar algo, les muestra la Gruta de la Virgen de Lourdes, con velas encendidas en el piso, que significaban las Ánimas benditas del Purgatorio; les señalo una entrada que daba al sótano y que fue un cementerio “susto”. Más adelante se paró frente a la capilla de la Virgen de Coromoto que se comunica con la Casa Parroquial. Se paraba frente a las imágenes de las Vírgenes, La Merced, la del Carmen, la Inmaculada Concepción, y la capilla del Santísimo Sacramento del Altar, con bancos y lámparas que producían una luz tenue que estimulaban a la oración en silencio. Al final de la nave el altar de Cristo y la Virgen de la Dolorosa. En la nave central, estaba el altar mayor con el Sagrario y la Custodia, arriba la Virgen de Candelaria donada en los primeros años del siglo pasado por el Presidente del Estado Aragua, a los laterales los co patronos Santa Ana y San Tiburcio, en la cúpula resaltaban pinturas al óleo. La Sacristía detrás del altar mayor; así como un depósito de urnas”Uyuyui”.

En el altar del ala derecha estaba San José y la Virgen María, por el pasillo estaba la Imagen de San Antonio de Padua, el Sagrado Corazón de Jesús, la Santísima Trinidad, San Francisco de Asís y El Nazareno.  A la entrada por el portón derecho estaba el bautisterio con la pila bautismal y un Ángel en bronce puro donado por el Presidente Guzmán Blanco. Se destacaba un óleo sobre la pared de Juan el Bautista y Jesús recibiendo el bautizo en el Jordan. La iglesia está adornada con lámparas en sus tres naves. El pulpito ubicado en la columna central a mano izquierda. Dos confesionarios, uno en cada lado. Arriba se observa la inscripción JHS y los vitrales de colores. En la parte alta a la entrada esta la sala de música con un órgano de viento.

Al finalizar el recorrido, la familia daba la propina a Cristín, el narrador infantil.

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