viernes, 30 de septiembre de 2022

EL SUEÑO DE UN TURMEREÑO - RECUERDOS DE LA INFANCIA - N.G.RODRIGUEZ

 


INTRODUCCIÓN:

Dentro de los recuerdos de la infancia tenemos el nombre de familias y personas que revolotean nuestra mente. Seguro faltan otras más, así como nombres de sus miembros, este es un primer esfuerzo, indudablemente que con los aportes de los lectores conoceremos y/o complementaremos la información. Cualquier error o aclaratoria me la hacen llegar. Preciso, estas eran las existentes para ese momento que Joselín soñó su paseo por las calles de Turmero. Seguro que algún lector recuerda otras familias y hasta en el mismo sitio porque fueron distintas épocas. 

DEDICATORIA

Este cuento va dedicado post morten a mi tío político José María Marín que cuando venía de Caracas, se bajaba del autobús de Lineas Unidas a la entrada del pueblo y como buen turmereño, recorría todo Turmero visitando a sus amistades, llegaba a nuestra casa en el anochecer ya cansado y lleno de polvo a bañarse, comer  y descansar. Veamos este recuerdo de aquellos tiempos: 

EL SUEÑO DE UN TURMEREÑO 

Joselín era un niño de unos diez años que conocía bien a su pueblo donde jugando a los policías y ladrones se iba correteando por esas calles polvorientas o lo recorría en bicicleta en sus paseos al río para echarse un chapuzón, por allá cerca del lavandero del pueblo; claro todas esas andanzas sin permiso de sus padres. Una noche Joselín tuvo un sueño que nunca olvidara, soñó que iba deambulando por los caminos de su pueblo e identificaba a sus conocidos que habitaban en aquel lugar bullicioso, de tantas leyendas y recuerdos. Se paseó por la calle Real o Mariño lo primero que encontró pasando el puente de El Macaro, fue la quinta Villa Blanca de Don Silvestre Romero y Delia Palencia con sus hijos Blanquita y Aroldo. Luego la casona de los Contreras por donde pasaba una acequia,  allí crecieron sus hijos Rafael, Ana María, Carlos y Chepo. La familia Tesorero y los Fonseca vivían cerca. El señor Pedro Fonseca tenía un bar con cancha de bolas y de boliche, célebre por su Guarapita de papelón con caña clara. Al frente estaba una estación de gasolina. Al frente de Contreras estuvo la señora Cordova y sus clases de Arte y Oficio. Luego sede de Copei. Tambien al frente la sede de AD.  Más adelante estaba la casona de la familia Martínez Rui, cubría toda una manzana completa con oratorio y caballeriza "Jiiiiiii". Allí habitaban Doña Vicenta y su hijo Vicente quien luego fue Gobernador de Aragua. Seguían los Gordil, los Borgo y los Pérez Ramos: Luis, José, Benito y La Nena. Misia Trina Garrido de Mercado, Joselín se acordaba de las sobrinas, Eunise y Anabel que venían de Caracas a pasar vacaciones en Turmero. En esa cuadra el señor Nayib Joussef, conocido en el pueblo como Musíu Felipe y Misia Josefa, regentaban el negocio “La Rosa Blanca” y los hijos de Misia Josefa, Humberto y Filadelfo estaban presentes. Así como José, hijo del señor Nayib. Cerca la popular panadería de Severiano Magallanes donde en bicicleta de reparto llevaban las bolsas de pan a las casas. Joselín aprovecho para comer "ñam, ñam, ñam" las tunjas azucaradas y los cortijos redonditos y aliñados que tanto le gustaban. Después de la Plaza Mariño y pasando la casa de los 9 pilares donde funcionaba la comandancia de Policía y el Concejo Municipal, y mas adelante los bares El Camel y La Soledad "Hip, hip"", por allí vivió Valerio López y Josefina Hernández con sus hijos, Finita, Negrito, y otras. Joselín se adentró en la prolongación de la calle Mariño. La familia Gómez Ríos, Buenaventura y Adelina (La Catira Ríos) con sus hijos Adelys, Efrén, Freddy, Magaly, Edda, Omar y Alejandro. Francisco Rodríguez y María Emilia con sus hijos: Vicente, Carlos Augusto Francisco José, Matilde y luego José Gregorio. Oscar Rodríguez y María Teresa Acevedo con sus hijos: Bernardo, Nora, Beatriz y Jesús Octavio. Las Olmos Manzo, Misia Rosarito, la Negra y Lalita ubicadas en la casa donde funcionaba la Oficina del Correo. Allí estuvo resguardada por muchos años la imagen de la Virgen de Candelaria testigo de las llamadas  telefónicas de Joselín cuando pedía prestado aquel aparato de manillita para pedir el número a la operadora. Al lado habitaba Míster Páez y Doña Clarisa. Luego se mudó Nina Barreto e hijos José Manuel y Nervis. Los Tosta (Kiko y Alicia), Carmen Flor, Alicia y Dulce; de vecino al lado Luis Blanco y descendientes, recuerda Joselín a Julio, Rosita y Ernestina. Lucia Pérez., en cuya casa funcionaba la cofradía de Cristo Crucificado que atendía su hermano Luis Pérez. Ramón Guevara con sus hijos: Juancho, Rómulo, Dimas, Belén y Carmen. En la esquina, la bodega de Roberto Pimentel donde con lista en mano hacia el mercado fiado que anotaba el señor Roberto en un cuaderno. Allí Joselín se tomó un refresco de Chicha A1, cuyo pico era grande y le decían cu*lo de botella. Los Sarcolira Barreto e hijos: Carlucho, Amalio, Florangela, Javier y otros. Al frente los Brito en la esquina con Camilo Torres.  La casona de Leónidas Garrido,  famoso por sus cuentos de cacería, con esposa e hijos: Moraima, Haydee, Antonieta, Irma y los varones. Los Alcala, Los Ladera. Los Blanco Arenas, el señor Martín e Isabel y sus hijos Jesús, Magaly, Carlos, Héctor y Martín. También los Negrín con sus hijos Teresita y Hugo.  Los Maldonado cerca del pie de cerro. Los Aponte.

Joselín seguía en su visión y se paseó por la calle Ricaurte que venía de la estación del ferrocarril de la Julia "Chucu, chucu". Frente al estadio nuevo los Valentiner, recuerda a José y Néstor. Los Garboza, el señor Chencho, el del toro con cacho, con su montura cubierta de sacos que salía por todo el pueblo, su hijo Omar y otro que llamaban Changarita. Los Caballero: Virginia, Luis (El Gato), Julio (Maldad), Bruno y Emilio; al lado estaban los Blanco con Virulo que era muy travieso. Al frente Tomasita Torres con sus hijas Beatriz, Corina y Omaira. Eleuterio Médina, llamado Mañanita, la señora Elisa y sus hijas, una de ellas Enilde.Por la misma vía hacia el norte en Pueblo Nuevo estaba la familia Ortiz. Los Benítez y los Alvarado: Elpidia y José Delfín. Mientras más se alejaba  del centro Joselyn conocía a menos pobladores. Se recuerda a Danilo Melo y familia, Felix Silva y familia, Pernalete que hacia transporte. 

En ese momento Joselín se despertó, orinó en su bacinilla colocada debajo de su cama y tomó un sorbo de agua, se acostó con la esperanza de continuar su fantasía.

De nuevo en los brazos de morfeo "Zzz, Zzz", ingreso a un lugar muy conocido por él, la calle Urdaneta que antes llamaban El Silencio. Allí vivía Manuel Rodríguez y Felicia Rodríguez con sus hijos José León y Merceditas. Pasando por allí le salió un perro bravo "Guao, Guao". Misia Herminia Pacheco y Angel Augusto Rodríguez y su esposa Edita Martínez con sus hijos: Gilberto, Germán, Efrén y Carlos; luego Mariela. Francisco Magallanes y Ana Jacinta con sus hijos Lerida, Margarita, Frank, Nelly, José (Cheo) y María Elena. Al lado estaban Zoila y Pedro Caldera, Amanda, Juanita (Mamá de Coromoto y Chuo Esaá) y Emilia.  Los Franco con sus hijos José y Ana, situados en la esquina con Petión. Domingo Tovar y su negocio. La familia Ramírez, Evelia e Ignacio. Al principio de la Urdaneta vivía la familia de Pedro José Pérez, mejor conocido como "Pepemí". La familia Acosta, Ligia y Narciso. Víctor Orozco el cual daba terror verlo sentado en su silla, tenía una casa de citas donde llegaban sigilosamente los usuarios. Al frente era un terreno vacío donde instalaban los circos y las atracciones mecánicas. La casa de María Felicia Puerta que elaboraba unas arepas de las mejores. Habitaban con ella los Moronta: José Domingo, Teresa, Miguel y Oswaldo. Los Pulido donde elaboraban conservas de plátano, de leche  y otros manjares. Gregorito Gutierrez también vivía en esa cuadra. Al final de Urdaneta vivían las Martínez, la señora Margarita y sus hijas Julia y Auristela, y Pepe. Estando por allí se consiguió con un personaje del pueblo que llamaban "Risitas" porque siempre se reía y contagiaba a los demás "Ja,ja, ji,ji". La familia Marquina Agüero, Pablo y Altagracia con sus hijos: Jesús, Lida, Pablo y Rafael. Vicenta Martínez tenía el frente por el Callejón Urdaneta conocido como Callejón del Diablo entre Miranda y Urdaneta.

Viniendo de La Encrucijada, cuando venía pasando mas acá del cementerio un carro le toco la corneta "tururú...tururú" porque circulaba algo atravesado, Joselín entró a Turmero por la conocida esquina de Cagua, donde existió una bomba de gasolina, esa es la calle Ribas, lo primero que se encontró fue con la Casona de San Pablo donde vivía Harry Ganteaume Tovar con Misia Elia e hijos, más adelante vivía Julio Pantin, su esposa Yolanda e hijos. Pedro Reyes y Rosa Ponce habitaban más adelante, con sus hijos Luisa, Pedro, Oscar, Zahyra, Nora, Carlos y otros. La familia Torres al frente, al lado del bar La Libertad, recuerda a Carmén Yolanda que se casó con el volibolista Claro Romero. Pasó por donde Arcadio Flores, el telegrafista, esposa e hijos: Angel, Victora, Rosalía, Arcadio, José, María, Leopoldo y Jaime. Allí Joselín tomó en una ocasión decembrina un trago de Ponsigue y le dió un veri veri por efectos del alcohol, jejeje. Al frente estaban los Castro, familia cubana, Arnaldo, Leandro, Manolo y otros. Los Deus, dentro de los cuales estaba Irma que estudiaba con Joselín. Llegó Joselín  después de la iglesia  que repicaba "Ding, dong" dando la hora, donde Pancho Ruiz y Herminia (Mina Ruiz) e hijos Otto, Minita y Silvia, en cuya casa funcionaba la oficina del teléfono. La familia Correa, la señora Carmén y sus hijos: Jorge, Olivia y Alicia, cuya casa quinta estaba más adelante. Carmén Brea y esposo(los de las cotufas en la plaza) con sus hijos Salvador y Vicente.

Joselín comenzó a recorrer la calle Petion que es una de las más largas. Allí vivía  Alfredo Lozano Villegas y Yolanda Pacheco, al frente los Sarcolira y Lope Justiniani padre de Benjamín y Gimón . También el señor Víctor Veloz que tenía un Bar frente a la plaza donde estaba el cotoperiz, era famoso también por el guarapo de piña y el cambur pasao, consumidos en ocasiones por Joselín. Al lado del Bar estaba la bodega de Euclides Flores. Donde se ubica el Mercado Municipal. Los Hortelano, famosa la señora Carmén por su dulcería y por unas cachapitas redondas que sus hijos Dario y Eddys vendían  a los transeúntes en su recorrido hacia la plaza. Los Noguera cerca de la Tienda El Milagro.Victor y David Blanco. Bajando hacia la plaza encontramos a los Blanco y Peláez, Leonor, Teresa y Matilde, en la Tienda El Tesoro Escondido. Horacio Garrido, su esposa e hijos, Horacio, Oswaldo, Luis Alfredo y Tommy. Las Pacheco Lugo donde estaba el Cine Capítol. Josefina Reschop y el sacerdote Carlos Reschop en esquina  frente a la plaza donde quedaba la Libreria del Negro Rodríguez. Julián Farfán, el carretero, padre de Chico Salas, el cantante de "Lamento Naufrago". Los Romero, Aurelio, Juliana y Claro. Juan Pila, el coleador. José Reyes y Rita Arciniegas  y sus hijos Dinora y Joseito. Hortensia  y Milena Borgo, hermanas de José Arturo Gonzalo Borgos y esposa con sus hijos: Noemi, Elsa, Haydee, Amelia y Gonzalo. Luis Pérez en la esquina con Urdaneta. Abelardo Marín al frente, allí vivió Natalia Fagundez que visitaba a sus amistades y le gustaba conversar "Bla,bla,bla". Más adelante Rodriguito, esposa e hijos, también Maritza Asprino de Pacheco, viuda de Alfredito Pacheco.

Pasó Joselín en su profundo e itinerante sueño "Zzz, Zzz, Zzz" por la calle Bolívar, antes Candelaria,  donde vivía Carlos Trujillo Córdova y su esposa la maestra Nieves Sarco e hijas Besky y Merly. La familia de Balbino Blanco Sánchez y la maestra Ana Antonia Díaz e hijas. María Vidalina Olmos, su hija Elvía y Gladyz hija de Elvía.. Los Fariñas con Dilia Pacheco e hijos: Antonieta, Jorge y Azucena. Los Piñero con María Auxiliadora. La mamá de La Catira Ríos vivía en la esquina de la Petión con Bolívar. Los Matute en la parte alta de la farmacia en cruce con la Petión. Mr. Paul Heilboth y sus hijos Valerio, Erwin y Carmen, cerca donde estaba el Abasto La Surtidora del señor Sánchez. Los Agüero, la señora Eva y sus hijos Lourdes (madre de Maritza y Xiomara),  Gladys, Jesús (Chucho), Carlos y otros más. Cerca la casona de Los Morgado, Brigido y Francisca, y sus hijos que Joselín conoció fue a  Isabel y Brigido. Al final Juan Hernández y familia. Pasando la curva vivió en la calle Ramón Bastidas moraba José Pacheco Lugo y su esposa Blanca Cedeño e hijos: Josefina, Marinelly, Juan,  Alfredo, Adolfo, Carmen, Susana y otros.  

Cuando entró por la calle Miranda observó la casona de Don  Vicente Mendoza, el músico, y su descendencia. La familia Soto, la maestra Alfonsina, Moises y Maura. Salvatore Parravano, de profesión carpintero, y María Marino e hijos Enza, Vicente y Enrique. Isabel Padilla y familia.. En la esquina de la Ribas con Miranda estaba la familia Magallanes Orellana: La señora Carmén y sus hijos: Teresita, Fernando, Rosario e Irma. Al lado Amalia Rodríguez, su hijo Francisco (Panchito) y Luisita su nieta. Al frente otra familia Reyes. Los Polanco, Imelda y Maruja. Los Michelangelli, Georgina y María.. Los Molina con Amelia, Cirilo y Ruben, y los Acevedo con Cecilia y César, Al lado Adolfo y Adilda Molina, sus hijos Mercedes, Ylse, Adolfo y Ady. Al frente vivió Vicente Rodríguez y Gladys Agüero y sus hijo,Mirna, Negrito y las morochas Melba y Eva, y otros más. Vicenta Villegas y sus hijos Luis, Miguel, Inés, Pancho, Rigo, Edita y otros. Vicenta era famosa por sus arepas. La familia de Hortencio Blanco y su esposa Julia Belmonte, y su hijos: Maritza, Betty, Margot, Yolanda y Víctor.  Al lado los Tovar, Bertha, Lucila y Carlos. Al final Ramoncito Rojas. 

En la calle Sucre, llamado el sector La Estrella, se encontraba la familia de Ciro Guzmán Morillo; así como a Dora Rodríguez la enfermera, y una de sus hija Seleucia quien había estudiado con Joselín. Igual los Gotto. El popular Carlos Olmos (Pinocho) y familia.

Por la calle Salías Joselín señaló a las Montes de Oca, Mercedes y sus hijas Trina Margarita y Mercedes Teresa. Nicolas Alamo y familia. También Petrica Montes de Oca.

Por la Madariaga al final los Ramírez Barreto, cerca del río Turmero. Por allí vivía Teodolinda,  una de las parteras del pueblo que atendió el nacimiento de Joselín. Danilo Melo, carpintero y su conjunto musical Tropical Melody.

Carlos Blanco Galeno vivía en su casona de la  Aduana en la calle Girardot. Cerca Los Maldonado, la maestra Celia y otros. Joselín ya estaba cansado de andar por los caminos de su terruño "Uff, Uff".

En la calle Camilo Torres vivían los Alezones, la señora Genoveva e hijos: Hortensia, Luis, Mercedes, Rogelio, Gilberto y Pancho. Al lado Andres Landa y Teofila Marín y sus hijos Elvira, La Negra, Miguel y otros.Los Landaeta, Gladys quien fue la primera maestra cuando estudió kinder, Gustavo y Mery. Los Herrera, el Manco y Marcos, vivían en el cruce de Camilo Torres con Mariño. También recuerda a la maestra Araminta, a la negra Nicolasa y su hijo Guillo y al otro que llamaban por un sobrenombre,  y los Troya, una de ellas, La Nena fue una reconocida maestra.

Por la Bermúdez el Catire Plasencia y su esposa Berta. El señor Luis Rodríguez Alezones, que regentaba el  el abasto 3 de mayo, su esposa y sus hijos, Luis, Coromoto y Elisabeth. Los Ramones y Porfirio Salcedo, esposa y sus hijos Juvenal, y Bélgica. Frente a la Placita Villacastín los Hurtado.  Cerca el maestro Silva, el hombre más espigado de Turmero y su hermano Ernesto.

En la calle Carreño tenemos cerca del cementerio viejo a Carmen Jaspe, enfermera. Su hija Elpidia que se casó con Armando Pérez. Severiano Magallanes. A los Díaz: Estelio, Ramón, Tony, Alberto, Mario “Cachi”, Elsa y Johnny. Los Valladares en su casona cercana a la Escuela Revenga. Frente al Grupo Miranda los Richter, Ivonne (La Nena) y Frida (La Kika), Coromoto y los varones. Ildemaro Guzmán, su esposa Teresa e hijos: Miguel, Milagros, Perucho, la Negra, Isabel y otros. Se recuerda a Jesús que tocaba cuatro.

En la Cedeño Amador Guzmán, el músico, la señorita Aida y Miguel Alberto. Matías Hernández, Misia Trina e hijos:  Jorge y Rafael, otros ya casados. Los Uzanga al norte. Evelio Díaz y familia. Vicente Corrales (La Muda Candelaria), el hombre de la manga de coleo.

Por la Negro I, Luis Corrales y su esposa Carlota, sus: Luis, Celeste, Nina, Carlos, Victor, Vicente, Anabel y Leonor

Por la calle Cañafistola vivía Rafael Hermoso, el policía escolar a quien temía cuando faltaba a la escuela. También la familia Carmona. Teodomiro Guzman y familia.

Ahora sí,  cantaba el gallo "Quiquiriquí" y Joselín se despertó de su largo recorrido, eran las 6 de la mañana. ahora a limpiarse los dientes y hacer sus primeras necesidades, listo para el desayuno y la escuela.

Colorín colorado, este sueño se ha acabado!!

Derechos de Autor:


sábado, 24 de septiembre de 2022

LA BEATA NATALY- N.G.RODRIGUEZ

 



MEMORIAS HISTÓRICAS DGITALIZADAS DE TURMERO . No. 162

LA BEATA NATALY

Nataly fue una “Señorita” muy conocida en la población. No le gustaba le dijeran Señora, siempre aclaraba con dulzura, “Señora no, Señorita”. Era de estatura baja y bien delgadita, usaba tacones bajos y vestidos de medio luto por debajo de las rodillas. Siempre llevaba su cartera y dentro de la misma no faltaba el misal y el rosario, así como el colorete y lápiz labial. Su sombrilla le colgaba de un brazo. Dentro de todo era muy femenina. Desde las 6 de la mañana se conseguía en la Iglesia de Candelaria donde hacia vida con otras mujeres y otro colaborador como Luisiiiito que era el encargado de la limpieza del templo. Nataly era una fija en el rezo de los rosarios en la iglesia y en los velorios de los difuntos donde rezaba.

Nataly además de asistir a la misa diaria, se encargaba del arreglo de los altares con finos manteles y flores. En semana santa colaboraba con el adorno de las imágenes, sobre todo con El Nazareno donde compartía hasta tenerlo listo para la procesión de la noche.

Fue una mujer solidaria, todos días pedía comida a sus amistades para llevarle al enfermero del dispensario. "Uhmm", sospechoso. Se ponía furiosa cuando le echaban broma sobre cualquier presunto romance.

Después de misa mañanera iniciaba un recorrido por el pueblo, iba de casa en casa visitando a sus amigas, parece que les llevaba rumores del pueblo, para no decir otra cosa. Era bien recibida porque además llevaba alegría espontánea por su grata conversación“bla,bla,bla”. Dentro de sus comentarios hablaba de nosotros lo muchachos que siempre jugábamos en un patio por donde ella caminaba. Un día le hicimos una maldad, de la cual siempre nos arrepentíamos, hicimos un hueco de  medio metro de ancho y largo por donde pasaba y le colocamos  un soporte de cartón con la tierra encima, esperamos que pasara y sucedió que la travesura se hizo realidad, la canillita de Nataly se hundió en el hueco “catapum”. Gracias a Dios no le pasó nada, los niños estábamos escondidos a distancia y al principio nos reíamos “ja,ja,ja”, pero la culpabilidad nos hizo reflexionar. “Susto”.

Nataly siguió su camino y les echó el cuento a sus amigas, señalando  con nombre a los niños tremendos.

Nataly en sus ratos libres se dedicaba a la costura que era su especialidad. Las amigas le hacían encargos y ella pasaba horas en su casa trabajando con su maquinita de coser.

Muchos la conocieron y tienen muchas anécdotas de ella.


jueves, 21 de julio de 2022

"NIÑOS LECTORES" - Cuento para adolescentes - N.G.RODRIGUEZ

 


Hola!! Mi nombre es Nestín, estudie en la Unidad Escolar Revenguina en mi pueblo Turmero donde nací, les voy a narrar un cuento imaginario que se llama “Niños Lectores”, veamos:

“Un buen día siendo niño participe en un Encuentro de Niños Lectores, mi maestra me decía, y eso lo tengo grabado en mi memoria, que un buen libro es aquel que abre la curiosidad y despierta las emociones. La lectura, nos decía la Maestra, nos da conocimiento y además aumenta la memoria de las personas; de allí mi interés por participar en aquel Encuentro. Mi mamá me comentaba que para acostumbrarse a leer debes comenzar por libros cortos, por cuentos si era posible, para así poder terminarlos y comenzar otro  con satisfacción. También me decía que para ser escritor debería comenzar por poner en blanco y negro cartas, recuerdos, anécdotas, así se comienza ".

"Este programa de Niños Lectores nace cuando la Profe Luisa siendo directora de un colegio y buscando la excelencia, como siempre lo hizo, quiso promover la lectura para  hacernos mejores personas. Por mi mente pasó lo que decía mi papá que "cuanto más lees más cosas sabrás". De niñito, mi mamí nos leía cuentos para hacernos dormir “Zzz, Zzz, Zzz”, muchas veces eran cuentos inventados e improvisados al borde de la cama".

"Me interesó tanto el programa de Niños Lectores que investigué y observé que la Profe Luisa dijo que la fundación busca animar y promover la lectura y escritura en las escuelas como medio de aumentar nuestra cultura general, “Guaoo”, que interesante. Yo me preguntaba: ¡¡Contrale!! Pero en las escuelas públicas, según recuerdo, existían Salas de Lectura y hasta se inició un proyecto de Salas de Lectura Comunales en diversas poblaciones de Venezuela? Vaya usted a saber qué pasó con esos planes tan interesantes".

"La idea del Programa Niños Lectores era “convertir cualquier sueño en realidad, que la lectura sea entonces las alas de ese sueño y la escritura el viento “Sss, Sss, Sss” que las haga volar", dijo Laury, la hija de la Profe Luisa".

"Este programa de Niños Lectores se expandió desde Aragua por todo el país y no solo incorpora a los niños sino también a los adolescentes. Nos explican los promotores que comenzaron haciendo concursos por escuela, incorporaron al docente y a los representantes, hoy día se realizan Encuentros online por todas las plataformas".

"Los maestros y promotores deben tener los conocimientos básicos. Contribuir a la formación de sus alumnos como lectores y acercarlos al saber escrito es el objetivo. Los docentes deben ser lectores y escritores es una condición lógica para garantizar el éxito".

"La Profe Luisa por su labor, recibió reconocimiento y premios, así como numerosas manifestaciones de respaldo, entre ellos un Premio internacional de Lecto-Escritura".

"El himno de la Fundación en su tercera estrofa nos dice “tan…tarantantan…tan”:

La lectura es nuestro medio

Para poder educar

A un ciudadano creativo

Con futuro ejemplar

Como dijo el Gran Maestro.

Leer es resucitar

Ideas que en un escrito

No hemos de sepultar".

"Gracias a todos por mantener prendida la llama que mi madre encendió, dijo Laury".  Que Dios me los bendiga!!

Muchos relatos quedan en los recuerdos; pero ni modo, este cuento se ha terminado.

Derechos de Autor

domingo, 17 de julio de 2022

GABRIELIN - CUENTO INFANTIL - N.G. RODRIGUEZ

 

Un buen día nació la primera y única hembrita de la casa, se llamaría de una manera; pero al final fue Gabrielín combinada con la auxiliadora de los cristianos. Sus hermanos la llamarían Lelín, cara de patín, jejeje que loquitos; más adelante por cariño la llamarían  negritín por ser la más oscurita, jajaja. Hubo un problema al nacer, no toleraba la leche, ufff que problema. Su mamá angustiada mientras pasaban las semanas y la niña enflaquecía, la llevó una y otra vez al médico de niños hasta que habiéndole hecho muchos exámenes ¡bingo! se descubrió la causa y se llevó a los especialistas porque no eliminaba los  ácidos  y el único remedio, y de allí su otro apodo de bicarbonatín, se lo daban por la mañana, en la tarde y en la noche. Su mamá querida la cargaba y la niña se abrazaba al cuello y algunos tíos le decían por ello “Pegostín”.

Recomendaron un médico en la capital para corroborar el diagnóstico. Todo era incertidumbre por las secuelas, pero con mucha fe al Señor se le pidió y una promesa su madre ofreció, se vestirían de Nazareno todos los miércoles santos estuvieran donde estuvieran, y sucedió el milagro, cuando se llevaron los exámenes al médico en la capital, dijo: “Esta niña no tiene nada, la niña sanó”. Gabrielín creció lo normal. Hasta traviesa se puso, cuando se descuidaban los padres, se escapaba para la calle y caminaba solita por la cuadra, un día no aparecía, estaba en la casa del frente y la encontraron con un perro bravo jugando sentada en el suelo, ¡susto!

Siempre la disfrazaban en carnaval, a ella le gustaba de niña maravilla.

Comenzó a estudiar con normalidad. Daba vueltas de canela y otras piruetas y en gimnasta se convirtió. Otros deportes practicó.

Con su amiguita Cheche inventaron hacer cuenticos y ofrecer al público, el objetivo no era el bolívar como lo vendían sino travesear con la gente que pasaba por el pasillo donde trabajaban sus padres.

Muchos recuerdos  se podrían contar de Gabrielín, pero el espacio se ha acabado y colorín colorado, el cuento ha terminado.


domingo, 26 de junio de 2022

SUEÑOS DE INOCENCIA - POR NESTOR GERMAN RODRIGUEZ

 



SUEÑOS DE INOCENCIA

Cuentan que en algún lugar de la tierra, había nacido un niño con condición especial ¡Vaya! Bien podría llamarse Alexandra, Edward, Angelica, Cristobal, Génesis, David, Fátima, Juan, Omarly, Daniela, Ibrahin, Julia, María José, José, Nélsón, Alberto, Carlos, José Gregorio, Juan Simón, Ana, Oswaldo, Jesús, Albanys, José Ángel o llamarse Domoarima “el Señor de los Pájaros”. Los padres en principio se angustian porque en este mundo existen muchas negativas ¡Uhmmm! sobre dicha condición. Los Padres deciden no preocuparse, sino ocuparse, acuden a los especialistas y ¡Oh qué bueno! conocen las características, aclaran que no es una enfermedad sino una condición; lo cierto es que los padres piensan que algo deberían hacer para ayudarlos. Los padres a fin de cuentas son muy influyentes en el desarrollo de sus hijos, ya que tienen muchas oportunidades para interactuar con ellos. Descubren los Padres que la estimulación mental permite mejorar su estado y contribuir así a que tengan un mayor nivel de libertad, respeto y honestidad, lo cual normalmente tiene efectos en el aprendizaje, tanto en su aspecto físico como en la salud misma ¡Magnifico! dicen. Consideran ellos que era entonces necesario el acceso a los programas de iniciación temprana y a la enseñanza, así como todo aquello que fuese vital para el crecimiento y desarrollo de sus hijos como personas. Los padres acuden entonces a una asociación que pueda atender a sus hijos con terapeutas y especialistas. Siempre los Padres tienen consciencia que ese joven es ante todo un niño. Se dan cuenta que los programas de atención como de música o de pintura son importantes. Entonces una profesora de pintura, como artista y persona afectiva por tener un nieto con la misma realidad, busca despertar en los jóvenes su sensibilidad artística, ¡Uyy que compromiso asume! La profesora sabe que dibujar es una actividad que favorece la comunicación interpersonal, ayuda a la manifestación de emociones y fomenta la creatividad. Así nace el movimiento pictórico “Trazos de Inocencia” y comienzan a trabajar desde la nada.

Los jóvenes reciben clases dos días a la semana. Del ejercicio de las manos, pasan al garabateo, y los dibujos comenzaron a tomar forma. De las líneas rectas, círculos, cuadrados, rombos, llegan finalmente a los dibujos complejos y escenas concretas. La alegría se observa en la sonrisa de sus rostros cuando trabajan en convivencia y hermandad, eso era lo agradable.

Al poco tiempo montaron la primera exposición de dibujos elaborados en lápiz de grafito y creyones, fue un éxito total, asistieron padres, familiares y vecinos de la comunidad, así con invitados especiales. Recibieron muchos halagos “Hurra...Hurra”. Esta primera exposición fue algo maravilloso para la profesora; desde esa primera ocasión, toda la colectividad espera con emoción la presentación de  la exposición anual. Los Padres se sienten halagados. Durante años los jóvenes han expuesto en lugares muy importantes hasta llegar a los museos. Los jóvenes proyectan en el dibujo las emociones que no pueden expresar en palabras. Se observan los rasgos de su personalidad y hasta los estados de ánimo.

Los jóvenes, para los padres y profesora, son los seres más importantes del mundo, todos los días les sorprenden sus aptitudes para otras actividades "Guaooo", uno de ellos le dijo a su madre “ya tú vas a ver mamá que yo no te voy a defraudar nunca”. Los jóvenes  se expresan con más claridad oral, la familia les ha dado un trato igualitario, los Padres confiesan, que todo ha sido algo muy hermoso, no saben cómo explicarlo, un milagro del espíritu santo “Aleluya...Aleluya!.

Los jóvenes hasta trabajan en diversas actividades, unos en el hogar otros en su entorno, y viven felices en sus hogares.

El taller “Trazos de inocencia” ha sido permanente, la profesora mantiene la formación con mucha nobleza. Ella dice que “No les impongo ni el color, ni línea, ni forma. Cada día es una aventura, enfocamos temas diferentes, les relato historias y ellos lo plasman en sus dibujos”. La artista les pide observar la naturaleza, les inventa historias y los mantiene en contacto con la realidad ¡Unjuuu!.

El arte es en definitiva esencial para el crecimiento interior y la autoestima. Esta labor regala a los jóvenes una forma de terapia de relajación y transformación y a los Padres la satisfacción del deber cumplido. Los jóvenes se sienten en otro mundo, expresan su inocencia a través de sus obras y plasman lo que sueñan. Por eso afirmo que son sueños de inocencia.

Aquí se acabó el cuento relato, tal como lo pensé se los conté.

Dios les bendiga!!


sábado, 13 de marzo de 2021

ROSINA: LA ESTUDIANTE VIRTUAL - MINICUENTOS INFANTILES

 


Cuando nació esta chiquitina llamada Rosina a todos encantó, su carita angelical desde el primer momento nos cautivó. Ya en la habitación de la clínica con un cartel de bienvenida y  adornos florales la pudimos contemplar,  y darnos cuenta que daría mucho que hablar. Rodeada del cariño familiar fue pasando etapas mientras su hermanito aprendía a cuidarla. Los primitos, tanto hembritas como varoncitos la querían tomar en sus brazos. Desde los primeros días los padres vivieron lo ya conocido de levantarse de madrugada para lactar a la bebe recién nacida, al principio lloriqueaba y luego dormida entre los brazos de su mamá se quedaba, jejeje.

La práctica pudo más y buenos hábitos  enseñaron. Aprendió a caminar y su cumpleaños año tras año le han celebrado rodeado de sus seres queridos y amistades. Como podía buscaba montarse en todas partes y lo lograba. Así como jugaba con sus muñecas se subía en el tobogán infantil y se lanzaba. Conduce los carritos, patinetas y bicicletíca y hasta en la lona saltarina se introduce con arrojo y valentía. Si algo asimiló del consentimiento fue arreglarse con sus lacitos la cabecita y lucir siempre bonita. Desde siempre ha gozado con lápices y creyones, le gusta dibujar y pintar, además es una estudiante virtual muy aventajada. Tiene sus amiguitos del aula online con quienes intercambia con la ayuda de la instructora, aunque muchas veces se distrae. Le gusta le tomen fotos, siempre en pose, unas veces de Reina con corona y todo, otras con su pijama con sweater de princesita y en traje de baño con flotadores, siempre luce genial. Se divierte regando el jardín y mojándose ella misma. Con su papito le gusta pasear. En la última reunión de primitos estaba feliz hasta dándole golpecitos a la piñata.                    Finalmente cuando ve a su abuelito junta sus manitos en señal de bendición, dice hola abuelito y con su mirada tierna, sonríe.

Te queremos Rosina!!


viernes, 12 de marzo de 2021

MILA - LA NIÑA DEL CABELLO LARGO - MINICUENTOS INFANTILES

 


Su verdadero nombre debería ser Milagros, como al principio querían, porque no hay manera de explicar cómo su Mami salió embarazada habiendo sido sometida en el parto anterior a una ligadura de trompas. Esto es inexplicable, es un suceso  sorprendente e inesperado, todos quedamos pasmados. La única forma es que haya sido un milagro de Dios. Mila  fue el nombre escogido, esto después de varias consultas entre padres e hijas, porque son cuatro niñas hermanitas las que opinaron. Una de ellas sugirió llamarla Camila y decirle Mila, los convenció, y así se quedó: Camila. 

Desde chiquita no le gustaba que le cortaran el cabello ni nunca han podido, solo recorticos en la punta y de casualidad. Su Mami ya no haya que decirle para convencerla. Ya tiene el cabello más abajo de la cintura, Aunque es pichurrita mientras más altica, el cabello más larguito. No hay manera, Las que pasan trabajo son las deben peinar esas greñitas todos los días. Porque de paso ella  no se lo alisa, siempre anda espelucada Todo un caso esta Mila.

Ella pasa trabaja pero no le importa nada, en el colegio, ya está en primer grado, es super estudiosa eso es verdad. La maestra le ha dicho por su comodidad  que debe cortarse la cola de caballo y Mila que de paso habla poco, responde inocentemente, y no lo creo, como en un cuento: “Los niños tienen el cabello corto y las niñas lo tienen largo “. Las peluqueras se lo han sugerido, con tijera en mano incluso, esto cuando ha ido por necesidad de un evento social importante, y siempre responde lo mismo: “Los niños tienen el cabello corto y las niñas lo tienen largo”. Ayy Mila no tienes remedio. Cuando va a la piscina o a la playa, y te sueltas el moño, se te reconoce fácilmente desde lejos por la melena, jejeje.

Como es la menor, aprende calladamente de sus hermanitas. Cuando juega con sus primitas, uno la ve que pasa de último, pero ahí va, pegadita, no se pierde nada, todo lo hace. Hay que reconocer, es la que mejor se comporta. Cuando se encuentra con su abuelito siempre lo saluda  con cariño y se deja mimar. Es todo un amor esta milagrito de Dios.

Recibe mil bendiciones!!.